Colima, Col.
 
"La Verdad os hará libres", Jn. 8,32
Volver a inicio  

DOCUMENTOS

 
Santa Sede  
Conferencia Episcopal  
Diócesis  
Temas  
Horario de Misas  
EVENGELIZACION  
Apologética  
Biblia  
Catequesis  
Familia  
Iglesia  
Liturgia  
María  
Matrimonio  
Moral  
Sacramentos  
Galerías  
Comentarios  
Enlaces  

 
LA CARIDAD EN LA VERDAD.
En Santa Sede
MENSAJE EPISCOPAL ANTE LA INFLUENZA.
En Diosesis
JORNADA MUNDIAL DE ORACIÓN POR LAS VOCACIONES..
En Santa Sede
COMUNICACIONES 2008.
En Santa Sede
JORNADA MUNDIAL DE LA PAZ.
En Santa Sede


23 DIC 07. EL NACIMIENTO DE CRISTO FUE DE ESTA MANERA
Domingo 23 de diciembre, 2007.
 
LA «ESPERANZA» «TIENE POR AUTOR Y GARANTE A DIOS MISMO»
IV Domingo de Adviento [A]
23 de de diciembre, 2007- Comentario del padre

Raniero Cantalamessa,OFM Cap.

Isaías 7, 10-14; Romanos 1, 1-7; Mateo 1, 18-24

El nacimiento de Jesucristo fue de esta manera.

Hay algo que une las tres lecturas de este domingo: en cada una se habla de un nacimiento: «He aquí que una Virgen está encinta y va a dar a luz un hijo, y le pondrá por nombre Emmanuel, Dios-con-nosotros» (I lectura); «Jesucristo... nacido de la estirpe de David, según la carne» (II lectura); «El nacimiento de Jesucristo fue de esta manera...» (Evangelio).

¡Podríamos llamarlo «domingo de los nacimientos»!
Es inevitable plantearse inmediatamente la pregunta: ¿por qué nacen tan pocos niños en Italia y en otros países occidentales? El principal motivo de la escasez de nacimientos no es de tipo económico. Los nacimientos deberían aumentar a medida que se camina hacia las franjas más elevadas de la sociedad, o según se va del Sur al Norte del mundo, y en cambio sabemos que ocurre exactamente lo contrario.

El motivo es más profundo: es la falta de esperanza, con lo que implica: confianza en el futuro, impulso vital, creatividad, poesía y alegría de vivir. Si casarse es siempre un acto de fe, traer al mundo un hijo es siempre una acto de esperanza. Nada se hace en el mundo sin esperanza. Necesitamos de la esperanza como del aire para respirar. Cuando una persona está a punto de desmayarse, se grita a quienes están cerca: «¡Dadle aire!». Lo mismo se debería hacer con quién está a punto de dejarse ir, de rendirse ante la vida: «¡Dadle un motivo de esperanza!». Cuando en una situación humana renace la esperanza, todo parece distinto, aunque nada, de hecho, haya cambiado. La esperanza es una fuerza primordial. Literalmente hace milagros.

El Evangelio tiene algo esencial que ofrecer a nuestra gente, en este momento de la historia: la Esperanza con mayúsculas, virtud teologal, o sea, que tiene por autor y garante a Dios mismo. La esperanzas terrenas (casa, trabajo, salud, el éxito de los hijos...), aunque se realicen, inexorablemente desilusionan si no hay algo más profundo que las sustente y las eleve. Miremos lo que sucede con la tela de araña; es una obra de arte, perfecta en su simetría, elasticidad, funcionalidad, tensa desde todos los puntos por hilos que tiran de ella horizontalmente. Se sujeta en el centro por un hilo desde arriba, el hilo que la araña ha tejido descendiendo. Si uno desprende uno de los filamentos laterales, la araña sale, lo repara rápidamente y vuelve a su sitio. Pero si se rompe ese hilo de lo alto, todo se distiende. La araña sabe que no hay nada que hacer y se aleja. La Esperanza teologal es el hilo de lo alto en nuestra vida, lo que sustenta toda la trama de nuestras esperanzas.

En este momento en que sentimos tan fuerte la necesidad de esperanza, la fiesta de Navidad puede representar la ocasión para una inversión de marcha. Recordemos lo que dijo un día Jesús: «Quien recibe a un niño en mi nombre, a mí me recibe». Esto vale para quien acoge a un niño pobre y abandonado, para quien adopta o alimenta a un niño del Tercer Mundo; pero vale sobre todo para los padres cristianos que, amándose, en fe esperanza, se abren a una nueva vida. Muchas parejas que, cuando se anunció el embarazo, se han visto por un momento llenas de confusión, estoy seguro de que sentirán que pueden hacer propias las palabras de la profecía navideña de Isaías: «¡Acrecentaste el gozo, hiciste grande la alegría, porque un niño nos ha nacido, un hijo se nos ha dado!».


 
Sagrada Biblia
Catecismo de la Iglesia Catolica
Codigo de derecho canonico
Consilio Vaticano II
Santo Rosario
La Biblia del Niño
Santoral de todo el año
 

CASA DEL SACERDOTE
Bolet�n
GUADALAJARITA
Parroquia del I. Corazón de María
VILLA de ALVAREZ
Parroquia de San Francisco de Asis
COMALA
P. de San Miguel del Espiritu Santo
TONILA
P. de Nuestra Sra. de Guadalupe
PIHUAMO
P. de Nuestra Sra. de Guadalupe
SUCHITLAN
P. de Nuestra Sra. de la Salud
QUESERIA
P. de Nuestra Sra. de la Merced

CUAUHTEMOC
Parroquia de San Jerónimo

VILLA IZCALLI
Parroquia de San Juan Diego
TECALITLAN
Parroquia de Santa María de Guadalupe
EL CATEQUISTA
Blog del SEDEC
Nuestra Parroquia
Parroquia del Señor de la Misericordia
PROFETA DE LA PAZ Centro Misión San Francisco de Asis
SAN FCO. JAVIER Parroquia de Tecomán Colima
BLOG DE TONAYA Parroquia Asunción de Maria
VOZ DEL CARMELO Parroquia de Mazanillo Colima
BLOG DE COFRADIA Parroquia de Guadalupe

 

Prueba

Eventos celebrados en la diócesis

esta buena la pagina, bastante info...
Por Ricardo Luna.
¿se puede lograr, en elguna pag de ...
ignacio gomez quecedo.
Realmente, por este medio, expreso ...
Por Balvanero Balderrama García.
m gusto mucho la pagina =) muy bue...
jessy campos.
Saludos desde Fresno California U.S...
Por Jose Kamey.