MÉXICO, D.F., 22 de mayo de 2009. Felipe de J. Monroy González. (Siame).- Carlos Vidaurri Aréchiga (1961) es quizá el compositor especialista en música sacra barroca mexicana de mayor reconocimiento internacional y por esto mismo le fue encomendada la realización del Himno Jubiloso con motivo del Tricentenario de la Antigua Basílica de Guadalupe. Egresado de la Escuela de Música de la Universidad de Guadalajara y, la Universidad de Guanajuato, donde obtuvo la licenciatura en composición; ha realizado estudios de guitarra, flauta, armonía y fuga. Tiene estudios de postgrado en Historia y Ciencias de la Música Por la Universidad Autónoma de Madrid y s u actividad creadora se ha desarrollado en variados campos del quehacer artístico, tanto en el ámbito de la interpretación, como en el de la composición, la docencia, la difusión y la investigación musicológica.
-¿Por qué componer música dedicada a la Virgen de Guadalupe y su santuario?
-En mi voluntad íntima de expresarme a través de la composición musical, siempre he tenido atracción por el tema religioso y, en particular por aquella parte que se relaciona con el tema mariano, y substancialmente a la advocación guadalupana que tanto simboliza para los mexicanos; ciertamente la religiosidad es un tema que históricamente ha sido uno de los grandes inspiradores de obras artísticas no solo en la música sino en todas las artes y, a mi como a muchos creadores de todos los tiempos y disciplinas, la vena mística me compensa y por esa razón procuro pronunciarme mediante esas bellas metáforas que provienen de la fe y aunque solo tengo una incipiente nomina de música compuesta bajo este concepto, si ocupa un lugar en mi interés actual futuro, explorar esa senda profunda que es la música sacra y religiosa. La composición de este Himno Jubiloso -cuyo encargo me honra- para estas solemnidades del Tricentenario de la Antigua Basílica de Guadalupe es una prueba de ello.
Según Mons. Pedro Agustín Rivera, su himno se integra a la "Flor y Canto" que un pueblo siempre ha prodigado a la divinidad de su Madre y según la Mtra. Guerberof, su himno se inscribe en la más reciente y quizá la primera obra del siglo XXI dedicado ex-profeso a la Guadalupana y al Santuario. Sin dejar de ser difícil hablar de la propia obra: ¿cómo definiría su Himno Jubiloso? ¿Qué desearía que fuera durante su ejecución? ¿Qué desearía que fuera en el porvenir? ¿Podremos distinguir algunas influencias musicales en su himno? ¿De qué corrientes? ¿De qué autores?
Efectivamente he compuesto una obra a partir de unos sencillos versos dedicados a la Guadalupana, intentando conectarme profundamente al candor de los mismos, a través de mi composición musical y, efectivamente creo haber logrado un producto donde música y poesía caminan de la mano y de esa forma si podemos afirmar con modestia pero también con sinceridad, que tal como lo señala Mons. Pedro Agustín Rivera saludando al ilustre Joaquín Antonio Peñalosa; que la obra definitivamente se suma al corpus de la: “Flor y Canto” que se le ofrenda a la Guadalupana desde hace centurias. En cuanto a que mi himno sea probablemente la más reciente o la primera obra dedicada ex profeso a la imagen de Nuestra Señora de Guadalupe en este siglo, pienso que es difícil saberlo porque a cada momento y en muchas latitudes hay alguien pensando en regalarle algo a la Guadalupana, lo que en todo caso si seria definitivamente indudable es que sí se trata de una de las primeras composiciones concebidas como una comisión planteada con ese propósito específico.
Musicalmente, el “Himno Jubiloso” conjuga un diseño melódico espontáneo con cierto aire popular, pero revestido de una armonía elaborada y a la vez diáfana, la obra se articula en dos secciones principales donde trabajo con diferentes procedimientos como la polifonía, el canto cordal y los solos, buscando con ello una obra que incida en el texto y conmueva anímicamente al público, despertando el interés por su escucha y, a la vez intentando que ciertas partes puedan ser recordadas y eventualmente cantadas por la asamblea misma; la participación del órgano no está reducida al mero acompañamiento sino que se integra con su característica afectividad a las voces del coro, a la vez que ornamenta y se distingue en algunos momentos de la pieza, a la vez resuenan diseños melódicos de carácter popular pero no han sido tomados del acervo folclórico sino solo inspirados por ellos, también he incluido una sonaja de semillas para evocar con un toque de color las atmosferas sonoras de los instrumentos de percusión autóctonos, es probable que en el tratamiento armónico a alguien le pueda parecer que subyace la influencia de algún compositor histórico pero en este caso, esto sería un hecho fortuito y natural y no deliberado. He pretendido acercarme a lo expresado por Juan Pablo II en su quirógrafo sobre la música del 3 de diciembre de 2003 cuando afirma: “…la búsqueda de expresiones musicales que respondan a la implicación necesaria de toda la asamblea en la celebración y eviten, al mismo tiempo, cualquier concesión a la ligereza y a la superficialidad”. Aunque ciertamente este concepto esta pronunciado en relación con la música litúrgica, considero que el principio formulado debe prevalecer también para la música religiosa no litúrgica como es el caso de este himno.
Me satisfaría que durante su ejecución, el himno alcanzara a conectar estrechamente a los escuchas y a los ejecutantes convirtiéndose así en una sola voluntad espiritual que a la vez se torne en ofrenda colectiva ahora y en el futuro.
En el concierto de campanas en Templos de Guanajuato, el espacio público fue un elemento intrínseco a la ejecución y al sentido de la música; ¿qué importancia tiene el espacio de la Antigua Basílica en la apreciación y goce de su Himno?
No hay que dejar de lado el hecho de que se trata de rememorar los tres siglos del levantamiento del edificio en donde se veneró por mucho tiempo la sagrada imagen de la Virgen de Guadalupe, así que es el lugar por excelencia para enmarcar la ejecución de la obra además de su belleza arquitectónica con sus paredes revestidas con esas colosales y magnificas pinturas, todo ello invita a la delectación estética y a la contemplación espiritual.
Para los estudiantes de música y jóvenes creadores ¿qué importancia tiene la investigación de los archivos musicales para el ejercicio del compositor?
El prestar atención y analizar de cerca los testimonios documentales que guardan los archivos de música de las catedrales o de cualquier otro fondo, es siempre un hecho estimulante para cualquier compositor que tenga interés en estar al tanto y explorar de cerca los procedimientos y técnicas que desarrollaron en sus creaciones los compositores pretéritos y, a la vez nos hace consientes de que se es parte de un devenir y que es probable que nuestro trabajo, tarde o temprano se sume a ese legado que han dejado los compositores que nos precedieron y cuya obra permanece custodiada para la posteridad en esos receptáculos.
Carlos Vidaurri Aréchiga
Ha compuesto música para diversas formaciones camerísticas y recibido encargos de obra de diversas instituciones como: INBA, Festival Internacional Cervantino, Festival Internacional de Órgano “Guillermo Pinto Reyes” y Festival internacional de música contemporánea, “El Callejón del Ruido” del que fue codirector fundador.
Con los campanarios de la ciudad de Guanajuato, ha compuesto “Un Canto a Guanajuato” 1992, “Repique Festivo” (2004) y “Campaneo por don Quixote” (2005), “Vivificum Instrumentum” 2006 y “ Tañer Viento” 2007.
Ha sido becario por el CNCA (1992) y el Fondo para la Cultura y las Artes de Guanajuato (1994 y 1998), en el 2008, se hizo acreedor al estimulo a los creadores del Instituto de Cultura de Guanajuato en la modalidad de Investigación. Ha colaborado como músico, compositor y asistente en diversas producciones con importantes directores de escena como : Juan Ibáñez, Ramiro Osorio, y Carlos Gaona. Actualmente es director del Taller Ensamble Contemporáneo del Depto. De Música de la División de Arquitectura, Arte y Diseño de la Universidad de Guanajuato; para el cual realiza arreglos y transcripciones de músicas poco sonadas o conocidas. En este momento es presidente fundador de la A.C. (Compositores y Ejecutantes de Guanajuato) C.E.G.A.C.
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